¿SEGURO QUE SE APELLIDA USTED MARTÍNEZ?

 

Muchas veces se atribuyen a los apellidos antecedentes remotos, míticos, con historietas y leyendas que adornan sus orígenes. No obstante, la realidad es más prosaica y casi siempre mucho más sencilla. Los apellidos surgen por la necesidad de identificar a la gente y, para eso, se aplicaban sobrenombres que tenían que ver con el nombre del padre (los que terminan en -ez), con la propia profesión (Herrero, Escudero, Cantero, Panadero), con el lugar de procedencia (Rozalén, Villarejo, Cuenca), con alguna característica de aquella persona (Valiente, Rojo, Moreno), o con cualquier otra cosa que sirviera para identificar al personaje (árboles, plantas, edificios, comportamientos, etc). Aquellos que hayan visto censos antiguos habrán podido incluso ver “en directo” como se fragua un apellido, cuando en un listado de vecinos, ante la duda, anotan al lado “viejo fraile”, o “el grande”, o “el de arriba”, porque si no vaya usted a saber quién era cada uno de los tres “Manuel Sánchez” que aparecían y cuál de ellos había pagado más o menos impuestos. Faltaba mucho para que se inventara el número del DNI.

Un ejemplo de cómo se hacían a veces los censos. A José Martínez ("Josef Marnz")
le colocaron "El Velloto", que sería el mote por el que todos lo conocían. Procede de un censo de 1792

De todos ellos, los asignados por lugar de procedencia pueden ofrecer información sobre el origen de ciertos vecinos, porque la cosa era tan simple como que si un señor llamado José llegaba al pueblo y venía de El Hito, pues se le llamaba José del Hito (no me lo estoy inventando, ese apellido aparece en el pueblo en el siglo XVI). Gracias a eso sabemos que Almonacid hubo gente procedente, además de El Hito, de Zamora, de Navarra, de la región de la Camarga francesa, de Cuenca, de La Parrilla, de Arcas, de Huete, de Montalbo, de la provincia de Guadalajara (Peñalver, Pareja), de Yuste (Cáceres), etc. Los que os apellidáis Rozalén, pues ya sabéis…

Pero ahora me centraré en uno que creo especialmente importante:
El apellido GÚZQUEZ (¡tachaaan!) 

Seguramente os suena por los deliciosos quesos Gúzquez de Villamayor, pueblo que tiene que ver mucho con el origen de este apellido. En término de Villamayor de Santiago hubo una aldea repoblada en el siglo XIII por la Orden de Santiago denominada Gúzquez. El apacible pueblo de Gúzquez, en el que aún hoy se conserva una ermita que no es otra cosa que su antigua iglesia, fracasó, es decir, desapareció durante el siglo XVII. El caso es que alguna gente de Gúzquez fue a parar a Almonacid, mientras que la mayoría quedaría en Villamayor, que era el pueblo más cercano. Todo indica que aquel señor de Gúzquez que se afincó en Almonacid se apellidaba Martínez, por lo que, cuando llegó al pueblo, lo llamaron Martínez “el de Gúzquez”, que con el tiempo se transformó en el apellido Martínez-Gúzquez. El primero que conocemos con este apellido es Francisco Martínez de Gúzquez, vecino del pueblo en el año 1542. Hay que tener en cuenta que Gúzquez estaba aún poblado por estas fechas, por lo que este hombre o sus antepasados cercanos simplemente se afincaron en Almonacid

La ermita de Gúzquez es, en realidad, la iglesia del antiguo pueblo que se quedó a medio hacer, pues ya debía tener serios problemas de despoblación cuando se acometió esta obra. Aún hoy impresionan sus restos en medio de la nada.
(Fotografía procedente de: https://manchaignota.blogspot.com/2020/07/ermita-de-guzquez.html)

Y lo interesante, querido lector, es que si te apellidas Martínez y eres de Almonacid tienes bastantes papeletas de provenir de aquel señor de cerca de Villamayor. Porque resulta que el apellido Martinez Gúzquez (así, todo junto) pervivió en Almonacid hasta la década de 1870, que fue cuando perdió el Gúzquez y quedó el Martínez a secas.


Un Gúzquez del año 1790, Cipriano Martínez Gúzquez.

Tan enraizado estaba este apellido en Almonacid, que hasta hubo dos alcaldes Gúzquez: Sandalio Martínez Gúzquez (1842) y Manuel Martínez Gúzquez (1874 y 1881).

¿Qué pasó? Pues básicamente que la ley que unificaba el registro civil en toda España, del año 1871, dio pie a que secretarios de ayuntamiento rurales eliminaran del registro, así porque yo lo valgo, todos los apellidos compuestos. De esta forma, todos los Martínez-Gúzquez pasaron a ser Martínez; todos los Martínez-Zapata pasaron a ser Martínez; todos los Gómez de Bustos pasaron a ser Gómez, y así sucesivamente. En el pueblo hubo muchísima gente con apellido compuesto que se mutiló en estas fechas.

Una de las últimas  personas que se inscribieron en el registro civil con ese apellido fue Juliana Martínez-Gúzquez de Bustos. Sus padres eran Julian Martínez-Gúzquez y María de Bustos. Dos años después, a su pequeño hermanito Felipe, lo inscriben como Felipe Martínez de Bustos, hijo de Julián Martínez y María de Bustos. Como la mayoría de la gente no sabía leer, los secretarios cometían estas tropelías genealógicas con la mayor tranquilidad, y así no sólo suprime el Gúzquez de los niños recién nacidos, sino de los padres y los abuelos en su registro. Además, coincide que justo en esos años cambió el encargado del registro del juzgado de Belmonte, un señor que a partir de hoy pasa a la lista de personas que me caen mal de la historia de nuestro pueblo.

Una de las últimas personas inscritas con el apellido Martínez Gúzquez fue Juliana Martínez Gúzquez y Bustos, nacida el 20 de junio de 1871.

El caso es que idéntica suerte que el apellido Martínez-Gúzquez corrieron los apellidos Martínez-Zapata y Gómez de Bustos.

¿Cuánta gente se apellidaba así? En el año 1845 había 20 vecinos apellidados Martínez-Gúzquez y 18 con el apellido Martínez-Zapata, dentro de un censo total de 210 vecinos. Por el contrario los Martínez “a secas” eran sólo 8. Es decir, de todos los Martínez, un 43% eran Gúzquez, un 40% Zapata y sólo un 17% eran sólo Martínez. Eso quiere decir, por lógica, que la mayoría de los Martínez del pueblo tenéis en vuestra familia un segundo apellido que os robaron, porque el 83% eran, además, Gúzquez o Zapata.

Y creo que es importante porque, Gúzquez es, según parece, el único apellido exclusivo de Almonacid, pues no lo he encontrado en ningún otro sitio. El INE dice que no hay gente llamada Gúzquez en España, por lo que este apellido, puramente Almonaceño, se perdió para siempre por el capricho de un funcionario (cada vez me cae peor este señor según voy escribiendo).

Si alguno quisiera recuperar este apellido, aún es posible, pues en los registros está perfectamente documentado que se modificó, por lo que legalmente no debería tener mayor problema. Yo ya hice la indagación y resulta que no tengo Gúzquez, porque mi tatarabuelo Martínez vino de Tresjuncos.

Así que, si te apellidas Martínez, tienes una probabilidad considerable de tener primos muy lejanos en Villamayor.


Julián Sánchez Martínez


(NOTA: este blog tiene una intención divulgativa y, debido a ello, he omitido las fuentes bibliográficas y documentales. Si algún lector quisiera la fuente exacta de los datos que aparecen en el escrito, estaré gustoso de proporcionársela).

 

 

 

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